sábado, 24 de enero de 2015

Brasil por cuatro

El primer helado en Brasil.
Debo comenzar con lo siguiente: muchos y muchas saben que tengo un contrincante con el que peleo por helados. No compartimos los gustos y cada uno piensa que sabe más. Lo
Mantengo en el anonimato. Sin embargo, hoy le mandé un mail diciéndole que me había recomendado una que me había encantado. Venchi, heladería italiana y muy lindo local en Ipanema.
Entré pedí uno mediano y me atendió un brasilero que me preguntó en qué idioma quería hablar: ingles, portugues, español. Elegí el último. Probé varios. Le dijé recomendame. Me dijo dulce de leche. Lo probé. Normal. Igual, le comenté que era de Argentina y que por tanto el dulce de leche no lo pediría. Me recomendó el tiramisu. Y mascarpone con higos. Elégí el primero, probé el segundo, también rico, pero quería algo más frutal. Chocolate blanco con frutos rojos. Genial.
Lo comí feliz. Acá la foto.
Por otro lado, ayer fui a lapa. Me senté y escribí en el tel porque me salía escribir. Acá les comparto mis pensamientos....
Anotaciones
Primer noche en Rio: Lapa es Rio, dijo mi primo. No sabía de qué hablaba, no tenía idea. Recién llego a Lapa, nada comenzó. La gente se prepara para lo que ahora sé es Rio. Cerveza, gente vestida de mil formas, de playa o luego de ducha. Cientos de policias de infantería esperando que se arme para controlar, asumo que no podrá con la fiesta. Parece, sin que haya comenzado, que es imposible anular.
Yo me pido una especie de picada nada sana, un plato de pollo frito y papas fritas. Me siento en una mesa en la calle, por ahora a comer y mirar el armado. Imagino que esto no sucede, nunca, todos los viernes en buenos aires. La alegría no nos pertenece. Asumo que como los alemanes a ellos, nos han goleado.
Pregunto al mozo que me atiende, con mi pesimo speaking en cualquier idioma: mais tarde, hay fiesta? Me mira y con su perfecto speaking de trato con giles, me contesta: noooo, (haciendo montoncito con los dedos) hubo una manifestación. Entiendo, entonces, que por eso todos estos policias e infantería.
Por otro lado, mi mirada a la plaza me demuestra que no se hablan entre sí, los policias con infantería. No sé quién pensará que es mais cobarde, si el que no esta en las jodidas para reprimir o el que está igual, ambos están seguro, pero vestidos de tortugas ninjas.
La policia llego en la furgoneta wolkswagen.
La movida no era ahí, sino a cuadras. Fui, me movilicé. Llegué. Compré una caipi. Decidí que era mucho, que no entraría a ver a julian marley con the wailers. Cuando escribo esto me doy cuenta que es una mala decisión. Pero ya la tomé. Entro a otro lugar, una especie de konex a ver a una banda que canta lindo. Ya tomé tres cervezas y una caipi. En el medio muchas aguas. La noche va terminando, el comienzo, sigue mañana, cuando corra por la playa de ipanema, antes de que el sol golpee fuerte.
Con el taxista, mi vicio, me reí mucho hablando de futbol y de política....


Segundo, tercero y cuarto helado.
Comenzaré por el final....
Vuelvo de uno de los lugares más mágicos que conocí desde que pisé Rio. No sé si es el más lindo, ni el que está repleto de gente bailando ni nada que se le parezca. Sino se trata de un simple bar al que van las personas a escuchar a los músicos locales mientras toman cerveza en la calle, porque el lugar solo tiene espacio para los 6 músicos. Esta el dueño- muy parecido a Lula- en la puerta en una mesa. Es muy cabrón y tiene la seducción profecionalizada. Todos van a darle un beso y saludarlo. Lo más extraño es que está en una especie de panóptico que es su mesa en la calle. Vos agarras lo que queres de la barra, heladeras, y le decis tu nombre. El anota. Luego, repetis la acción peto ya sin el nombre, el ya te conoce. Escéptico, me dije, eso no es posible. Pero sí. Anoto mis tres aguas y mi cerveza. Cotidianamente pierdo mi lucha contra la cerveza. Decidí no tomar más.
Hoy tomé un helado en Paradis, luego de una linda noche en Santa Teresa con gente interesante- en un lugar que trata de emular Paris y tiene todos los macarrons servidos. Vi que tenía helado y entré. Dos bochas, pedí en el local de copanaba. Muy cheton el espacio. Pedí crema de whisky y balniha o algo así. No me gusto ninguno. Crema pura. No es malo sino que asumo que no es mi gusto de helados. Al amante del helado cremoso y de buena calidad, recomendado. Paris me hizo acordar a un integrante de un grupo de amigos argentinos con los que compartí buena parte de mi semana en Rio, pasandola muy bien. Por qué? Porque hizo una replica enorme de la torre.
El segundo helado, fue antes de partir a ilha grande. En Vero, Probé el dulce de leche, no lo pedí. Si pistacho y maracuyá. Venchi me gustó más. Estilo de helado italiano, que como sabrán no es mi preferido.
Eñ helado de ilha grande es inmoral. Helado de pote de mil kilos que uno se sirve y lo pesa. Malo es poco. Pero bueno. Fue todo en una isla paradisíaca que no está preparada para solteros de 30 y pico que viajan solos. O es pendejos de reviente o parejas. Por suerte me encontré con un amigo de un amigo y me reí mucho todos los días.
Mañana intentaré tomar la tercera recomendación de helados quer hicieron pero ya veo que es del estilo tano. Voy a venir a Rio y poner una heladería pero qur también venda sandwich de miga. Los dos dioses de la argentina gastronómica.
Hasta pronto, Rio

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